domingo, 7 de abril de 2013

Citlachan

Hace 10 años don Guillermo Colín formó el grupo de danza prehispánica Citlalchan, motivado por su interés en “salvar a unas jovencitas del vicio” y reintegrarlas a la comunidad. Actualmente el grupo forma parte del colectivo Arte Conciente en La Fama y, además de la danza, enseña algo de historia y náhuatl en el lago de las Fuentes Brotantes. La misión de Citlalchan no sólo es la recuperación de la cultura prehispánica, sino, también el rescate de los espacios públicos y la defensa de los recursos naturales del territorio tlalpense.
Don Guillermo es tecuhtli de su grupo o calpulli, al cual guía durante cada danza ceremonial para pedir que el agua del manantial de Fuentes Brotantes no se agote y que los bosques del Ajusco no dejen de brindarnos aire puro. El ritual se realiza cada sábado a partir de las nueve y media de la mañana y hasta la una de la tarde. La familia del tecuhtli comparte la danza y sus conocimientos a cualquier persona que guste acercarse y celebrar el ritual, no importa la edad, el sexo, el género o la posición socioeconómica.
En la danza los participantes hacen comunidad, cada integrante adquiere responsabilidades. Una persona se encarga de llevar el fuego sagrado, otra de llevar el orden y el cumplimiento de las reglas, alguna toca el huéhuetl para marcar el ritmo de la danza y una más toca el sonido del viento con el caracol para iniciar los pedimentos que harán a los cuatro rumbos. El tecuhtli es quien lleva la palabra. Todos ofrecen su respeto al Xitle por ser el ombligo de la región y manifestación del fuego, y al Ajusco por ser guardián de los bosques.
Don Guillermo es un militar jubilado de 50 años de edad, matlazinca de origen y nativo de Tlalpan. Aprendió a respetar la vida porque su padre fue guardabosques en la época durante la cual operó la fábrica de hilados y tejidos de La Fama. El tecuhtli recuerda que su padre cuidaba el bosque y daba mantenimiento al manantial no sólo porque el agua fuera importante para el proceso productivo de la fábrica, sino, porque el agua era indispensable para cultivar los sembradíos de los campos de la zona.

Sin embargo, el desarrollo industrial iniciado por la Fábrica desgarró el carácter sagrado e íntimo que la gente tenía con la naturaleza. Don Guillermo piensa que desde entonces se rompió la relación que la gente tenía con el bosque y el Lago, situación que se ha intensificado por el proceso de urbanización actual. Los campesinos se desarraigaron y en su lugar se establecieron los condominios:
 
"Eso sucedió a raíz de que llegaron muchas compañías urbanizadoras a comprar y la gente (...) comenzó a vender sus parcelas, sus tierras, porque aquí al otro lado de la barranca todo eso se sembraba, en partes de Santa Úrsula se sembraba. Pero comenzaron a llegar compañías urbanizadoras (...) y la gente nativa emigró. Entonces, la cuestión de que se haya perdido esa armonía que la gente nativa tenía con la naturaleza se dio porque migraron, emigraron porque vendieron sus parcelas, sus terrenos, entonces llegó gente ajena al lugar, a la sociedad que aquí imperaba. Inclusive aquí había establos. Yo conocía a una familia que tenía muchas vacas, las sacaban a pastar aquí donde está toda la zona habitacional de FOVISSSTE, eran campos donde pastaban muchos animales (...) Había una fusión más con la naturaleza porque era gente nativa (...) ya la gente nueva no aprecia lo que la gente antigua hacía aquí (...) Aquí había una convivencia más íntima con el lugar. Pero comenzaron a urbanizar, a hacer unidades habitacionales, condominios y entonces la gente nativa emigró y se perdió esa fusión que había con la naturaleza" (Don Guillermo, entrevista 2013).
 
Para el tecuhtli de Citlalchan no hubo progreso tras la industrialización que trajo consigo la fábrica, pero tampoco con los proyectos actuales de desarrollo. Afirma que el actual modelo de urbanización ha heredado las prácticas de los españoles, quienes construyeron encima de los templos prehispánicos de la gran ciudad mexica para edificar el centro urbano de la Nueva España, intentando borrar los referentes de una cultura de gran riqueza como la azteca.

Ahora lo vivimos de la misma forma no sólo en Teotihuacán con la construcción de un centro comercial, sino en Cuicuilco, ciudad sobre la que fue construida Plaza Inbursa. El Metrobús de Insurgentes y el tramo sur de la Supervía no han beneficiado a la población local, al contrario, han provocado caos, conflicto, encarecimiento de los recursos y la elevación del costo de la vida:
 
"En vez de haber un progreso fue un retroceso, porque se congestionó más el tráfico (...) El progreso llegó pero no para la gente de aquí. Llegó para la gente que buscó sus intereses económicos metiendo, por ejemplo, el Metrobús, haciendo la Supervía, pero para la gente nativa de los lugares el supuesto progreso afectó gravemente (...) Es un gran error y una barbarie, por ejemplo, lo que hicieron en Teotihuacan, que hicieron un Walmart enfrente de la pirámide. La Plaza Inbursa está encima de un basamento, está encima de una gran ciudad cuicuilca, abajo de los edificios hay ventanas prehispánicas, pero ahí se manejan intereses muy poderosos que lo único que puede hacer uno, como en mi caso, es ir a seguir haciendo ceremonias para que vean que la presencia sigue ahí, pero si por ellos fuera ya hubieran rodeado la pirámide, ya la hubieran hecho propiedad privada" (Don Guillermo, entrevista 2013).
 
El tecuhtli del grupo Citlalchan considera que a través de las costumbres y tradiciones que promueven, difunden y fomentan por medio de la enseñanza gratuita de la danza prehispánica, las nuevas generaciones aprenden a respetar los bosques, las montañas y el agua. Con las ceremonias y rituales que realizan tanto en Fuentes Brotantes como en Cuicuilco y otras localidades de la ciudad y de la República mexicana, los integrantes de Citlalchan inculcan el respeto por la tierra que se pisa, por el aire que se respira, por la luz, el calor, el agua y el fuego.
 Antes de iniciar y terminar cada danza ceremonial, los danzantes saludan y dan gracias (tlapaloli y tlazocamati) a los cuatro rumbos, a la jícara celeste (el Sol), a la madre tierra Tonantzin Tlalli y al inframundo. Ofrendan su respeto al oriente a Tlahuiztlampa, al poniente a Cihuatlampa, al norte a Mictlampa lugar del descanso eterno, al sur Huitztlampa lugar de la abundancia, lugar de Huitzilopochtli. Todos ofrecen su respeto a Tláloc y piden que las autoridades tomen conciencia y hagan su trabajo para impedir que el agua del manantial siga yéndose a la coladera.
El grupo da gracias por las cosas que están, de las cuales pueden disponer, pero con respeto, porque todo tiene vida y por eso hay que pedir permiso para utilizarlas y dar gracias por los servicios brindados. Citlalchan piensa que no hay que maltratar la naturaleza, ni a los animales, que debe haber respeto entre la gente. A través de la danza enseña los valores morales que se han perdido y que en la cultura prehispánica siempre estaban presentes, el respeto hacia todo, valores para la formación de un buen ser humano.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Fondos Regionales Indígenas

 
 
Abriendo brecha hacia una vida digna es un video que forma parte de una investigación-acción participativa de la UAM-Xochimilco con la colaboración de la CONAFROIC (Coordinadora Nacional de Fondos Regionales y Organizaciones Indígenas y Campesinas).
 
Dicha investigación requirió la participación de diversos grupos y organizaciones integrantes de algunos Fondos Regionales Indígenas de 10 estados del país. La videograbación del material fue hecha por Carlos Cortéz, Alberto Juárez y Oscar Patiño, a tres cámaras (no profesionales) y cuyos soportes fueron la cinta magnética (MiniDV) y tarjetas de almacenamiento de datos en alta definición (SDHC).
 
La mayor parte de las grabaciónes se realizaron "cámara en mano", ya que las regiones que se visitaron son de difícil acceso y porque el financiamiento para la realización de este audiovisual fue limitado. Se grabaron más de 200 horas en video, de entrevistas a productores y directivos de los Fondos, no sólo para recolectar información pertinente para la investigación escrita, sino, también para difundir las experiencias, problemáticas, potencialidades y demandas de los Fondos Regionales y de sus organizaciones indígenas y campesinas. Tarea que no termina con la realización del presente video e investigación, sino que sigue como parte de un proceso continuo y transdisciplinario que coadyuva el fortalecimiento de las organizaciones populares y la consecución de sus exigencias.