viernes, 8 de mayo de 2009

LO QUE LE PASÓ A SOFÍA CUANDO SE ENAMORÓ DE TAGAKI.

Por Alberto Juárez Espíndola

En Un cuento sobre cómo se escriben los cuentos, el autor, Boris Pilniak, quien a su vez es el narrador, logra embonar su propia historia y la de Sofía Vasilievna. Empieza hablando de él y de cómo conoció al escritor Tagaki-san, y de la misma manera describe el momento en el que se enteró de la vida de Sofía.

El cuento es confuso al principio, uno no comprende por qué Sofía decide ser repatriada de Japón. Pero podemos saber que ella y Tagaki-san tienen algo en común, porque el narrador encuentra una biografía sobre ella y descubre que el nombre completo de la mujer es Sofía Vasilievna Gniedij-Tagaki.

Al principio pensé que ella debía ser ruso-japonesa, pero al continuar mi lectura descubrí su matrimonio con Tagaki. No entendí el enamoramiento de esta mujer con aquél militar japonés, tan distinto de raza y cultura. Me sentí preocupado por Sofía cuando se fue con él a Japón, pues enfrentaba un mundo totalmente desconocido para ella, con un sinfín de adversidades. Sin embargo, ella soportó las diferencias y amó a aquel hombre serio, pero tan buen amante.

No comprendí la fascinación del narrador por la mujer rusa, ya que al parecer era como cualquier otra: una mujer necia y sumisa. Siguiendo el relato de la lectura, me sorprendió que ella dejara de amar a su esposo en el momento justo cuando descubre que escribió una novela sobre ella. El punto no era decir algo sobre Sofía, pues ella misma había escrito una autobiografía, así como también lo había hecho el narrador. El problema surgió cuando Sofía supo lo que su esposo había escrito y cómo lo había hecho.

Un cuento sobre cómo se escriben los cuentos, muestra la astucia de Tagaki-san para describir a una mujer rusa. La sedujo, se la llevó a Japón, la adoctrinó en costumbres ajenas a ella y la observó con la frialdad necesaria y una paciencia parecida a la de un cirujano. El éxito de la novela de Tagaki consiste en plasmar la vida de Sofía de una manera tal, que ella se sintió desnuda, reflejada en aquellas líneas, además de traicionada por el hombre que amaba.

El autor menciona que la zorra es la diosa de la astucia y la traición y por lo tanto es el dios de los escritores. Tagaki-san maldijo su raza permitiendo a la zorra entrar en su espíritu, traicionó la confianza de su amada y la cambió por un poco de fama. Esto es algo que realmente nos puede hacer reflexionar y pensar en elegir, decidir entre el amor y el éxito.

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