Por Alberto Juárez Espíndola
De día luz y calor.
Tierno abrazo de Sol.
De noche lujuria y pasión,
con la Luna haciendo el amor.
Me pregunto quién eres,
si eres tú o soy yo.
No sé cómo llamarte
¿Soledad u obsesión?
Iluminas mis noches.
Iluminas mis días.
No verte me lastima.
Cuando sueño te veo,
más hermosa en mi utopía.
Tan cerca y seductora,
atormentando mi talento.
Soy tuyo cuando brillas
y al mirarme
no te soy indiferente.
Arañas corren por mi vientre.
Nunca me has tocado,
jamás te lo he pedido,
pues mi piel se quemaría.
Ardería en cuerpo y alma
si tus manos me tocaran,
si besara yo tus labios.
Siento que muero,
quemado por el deseo,
de robarte por las noches,
y hacerte mía mientras duermes.
De día, al amanecer,
no me dejas dormir,
destruyes mis esperanzas
y el sueño comienza a morir.
Por eso me gusta la noche,
porque aparece la Luna.
Ella me quiere y cuida,
cierro los ojos y me abraza.
Pero los abro y tú amenazas,
me seduces, me atrapas,
me haces olvidarla.
No sé si eres tú o soy yo.
Eres una hermosa fantasía,
utopía de locura y obsesión,
tormento de pasión.
Eres Sol candente
intentando convertirte en ella,
en la más bella
con ojos de estrella.
La Luna comerte quieres
y también un par de nubes.
Devorarías cada momento,
dejando vacío el firmamento.
Osas salir cuando no debes,
cuando no es tiempo,
ni ha llegado tu hora.
Coqueteas y perviertes.
Por las mañanas todos te ven,
te sienten y te admiran,
pero en la noche
eres sólo mía.
Voy por ti, tenemos una cita.
Al salir brillas, me hipnotizas
y tengo mucho miedo
cuando todo lo iluminas.
Prefiero desnudarte
en la oscuridad
de mi abismo tormentoso.
Si me tocas sin quemarme
seré el hombre más dichoso.
Dices quererme,
enfermas y lloras,
exprimes la tinta de mi pluma.
Mi pensamiento robas.
Eres la estrella más hermosa
del planeta entero,
pero la más peligrosa
y vanidosa, no lo niego.
Quemas y derrites lo que tocas.
Al sonreír me destrozas,
me paralizas.
Haces que respire a cuentagotas.
Eres Sol de mi oscuridad,
Luna acompañándome en soledad,
el lucero que adivina mi tormento
y me atormenta sin piedad.
Eres todo lo que eres, nada más.
De día una estrella
y de noche mi ansiedad.
De día luz y calor.
Tierno abrazo de Sol.
De noche lujuria y pasión,
con la Luna haciendo el amor.
Me pregunto quién eres,
si eres tú o soy yo.
No sé cómo llamarte
¿Soledad u obsesión?
Iluminas mis noches.
Iluminas mis días.
No verte me lastima.
Cuando sueño te veo,
más hermosa en mi utopía.
Tan cerca y seductora,
atormentando mi talento.
Soy tuyo cuando brillas
y al mirarme
no te soy indiferente.
Arañas corren por mi vientre.
Nunca me has tocado,
jamás te lo he pedido,
pues mi piel se quemaría.
Ardería en cuerpo y alma
si tus manos me tocaran,
si besara yo tus labios.
Siento que muero,
quemado por el deseo,
de robarte por las noches,
y hacerte mía mientras duermes.
De día, al amanecer,
no me dejas dormir,
destruyes mis esperanzas
y el sueño comienza a morir.
Por eso me gusta la noche,
porque aparece la Luna.
Ella me quiere y cuida,
cierro los ojos y me abraza.
Pero los abro y tú amenazas,
me seduces, me atrapas,
me haces olvidarla.
No sé si eres tú o soy yo.
Eres una hermosa fantasía,
utopía de locura y obsesión,
tormento de pasión.
Eres Sol candente
intentando convertirte en ella,
en la más bella
con ojos de estrella.
La Luna comerte quieres
y también un par de nubes.
Devorarías cada momento,
dejando vacío el firmamento.
Osas salir cuando no debes,
cuando no es tiempo,
ni ha llegado tu hora.
Coqueteas y perviertes.
Por las mañanas todos te ven,
te sienten y te admiran,
pero en la noche
eres sólo mía.
Voy por ti, tenemos una cita.
Al salir brillas, me hipnotizas
y tengo mucho miedo
cuando todo lo iluminas.
Prefiero desnudarte
en la oscuridad
de mi abismo tormentoso.
Si me tocas sin quemarme
seré el hombre más dichoso.
Dices quererme,
enfermas y lloras,
exprimes la tinta de mi pluma.
Mi pensamiento robas.
Eres la estrella más hermosa
del planeta entero,
pero la más peligrosa
y vanidosa, no lo niego.
Quemas y derrites lo que tocas.
Al sonreír me destrozas,
me paralizas.
Haces que respire a cuentagotas.
Eres Sol de mi oscuridad,
Luna acompañándome en soledad,
el lucero que adivina mi tormento
y me atormenta sin piedad.
Eres todo lo que eres, nada más.
De día una estrella
y de noche mi ansiedad.
Érotica inocencia melódica. Nada nuevo bajo el Sol, pero se respira un vaho inspirador.
ResponderEliminaryo soy tú noche y dia!!
ResponderEliminarjajajajajajajaj no lo creo
ResponderEliminar